NUESTRO BALNEARIO
¡Que paradoja!
Los recientes acontecimientos en Capitán Sarmiento han dejado al descubierto que la intendenta Fernanda Astorino se está comportando de una manera extraña. Sus actos la llevan a tildarla de una “Libertaria al mejor estilo peronista” es que se han detectado que su conducta la acercan más al uso de prácticas políticas tradicionales y clientelares aplicadas por gobiernos peronistas, que bajo la bandera de La Libertad Avanza. ¿Motosierra o clientelismo de manual?
La política argentina siempre encuentra la rendija exacta para demostrar que las ideologías, cuando tocan el territorio, suelen volverse líquidas: la intendenta super libertaria Fernanda Astorino parece haber adoptado los modos más tradicionales, verticales y asistencialistas del peronismo, que su espacio declama combatir.
El detonante fue la reciente decisión de “estatizar” el balneario municipal. Así es, el mismo se encontraba privatizado y al vencer el contrato de locación en lugar de llamar a licitación, como la ideología libertaria lo aconseja, decidió dar un volantazo super, y hacer que el balneario sea municipalizado. Es decir, en lugar de ser regenteado por particulares, ahora serán empleados de una cooperativa municipal quienes lo harán. También los arreglos y el mantenimiento serán costeados por el municipio, o sea mas gastos para las arcas que los ciudadanos ayudamos a llenar. ¿No es algo ilógico? Alguien que asume defendiendo los colores netamente libertarios, ahora se transforme de un día para otro en un estatizador compulsivo. Díganme si esto no es un acto estrictamente peronista. Si hasta el mismísimo Ostoich en su momento decidió llamar a licitación la administración del balneario porque significaba un cargo muy importante para el municipio de Capitán Sarmiento. ¿Acaso Ostoich era liberal y nadie se dio cuenta?.
La ironía es total. Astorino desembarcó en las huestes libertarias prometiendo la llegada de la «fuerza del cielo» a la ciudad. Sin embargo, la conversión ideológica no arrastró consigo una renovación en las prácticas de poder. Al igual que en las épocas doradas del verticalismo del PJ, el Estado municipal y los recursos nacionales se funden hoy en Capitán Sarmiento bajo una sola identidad partidaria, utilizando la entrega de servicios y asistencia comunitaria como herramientas de acumulación propia.
Este fenómeno de volver a administrar el balneario municipal abre un debate de fondo. ¿Es posible desterrar las viejas mañas de la política local usando sus mismos métodos? Por ahora, la «motosierra» parece haber sido reemplazada por el viejo y conocido aparato partidario. El color cambió del azul al violeta, pero el ADN de la gestión sigue respondiendo a la misma e imperecedera matriz de la política criolla.
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- O bien