OPONERSE

OPONERSE

¿OPONERSE POR OPONERSE?

Venimos observando bastante seguido en el HCD de nuestra ciudad un fenómeno político que no es beneficioso para el pueblo. Es que la oposición integrada por el bloque de Fuerza Patria presenta proyectos de informes y algunos que tratan de mejorar la forma de administrar, pero siempre tropiezan con la negativa del bloque gobernante que tiene mayoría ya que son 7 y los opositores son 5. Por lo tanto, todo cae en saco roto, aunque las iniciativas sean buenas. Mientras tanto nosotros los ciudadanos nos vemos privados de beneficios para la convivencia social, y eso esta muy mal, nos estamos alejando del verdadero concepto de Democracia.

Veamos: teóricamente, la oposición política que aspira a ser gobierno representa una propuesta alternativa y ofrece un programa contrario al partido que detenta el poder. Plantea por tanto un estilo diferente de hacer y entender la política. En ese sentido, los opositores generan una identidad que los distingue de sus adversarios políticos y los presenta ante el electorado como una opción diferente y concreta. Despliegan, dentro de las reglas del juego democrático, todo un arsenal político para llegar a ser gobierno y a tal fin conciben contrapropuestas, a la vez que desarrollan una estrategia de confrontación. Señalaba Giovanni Sartori (politólogo e investigador italiano especializado en el estudio de la democracia, los partidos políticos y la política comparada) “el deber” de la oposición de “oponerse sin incurrir en formas de obstrucción política”, de ser constructivas y no perjudiciales, representar una “visión tranquila” del juego político y la disposición a la colaboración.

En todo sistema democrático la oposición es necesaria porque sirve de contrapeso a quien gobierna. Es la manera políticamente sana que establece la democracia para poder cuestionar y supervisar las tareas del gobierno. En nuestra ciudad por desconocimiento tal vez de los ediles oficialistas la oposición por sí misma, a los proyectos de los opositores no es muy saludable. Deberían plantearse otra forma de gobernar que permita avanzar en el bienestar de todos los habitantes de Capitán Sarmiento.

La coyuntura actual y el temor a apoyar proyectos del gobierno, condenan a la oposición a un estilo intransigente de radicalidad automática con fuerte tendencia al antagonismo, obstruccionismo y a la conflictividad.

Creemos que hora que ambas partes se sienten a negociar lo que es mas conveniente para el progreso de nuestra ciudad sin pensar de donde viene la iniciativa, que si es buena lo mejor es apoyarse mutuamente. Tampoco es bueno esperar que todas las ordenanzas vengan elaboradas desde el poder ejecutivo, porque en definitiva el HCD está para controlar la labor de la intendenta, que como todo ser humano puede equivocarse.